{"id":94,"date":"2012-08-19T22:45:28","date_gmt":"2012-08-19T22:45:28","guid":{"rendered":"https:\/\/diegolopezmedina.net\/prensa\/?p=94"},"modified":"2020-06-26T22:49:50","modified_gmt":"2020-06-26T22:49:50","slug":"estampas-de-derecho-medieval-una-cronica-de-verano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diegolopezmedina.net\/prensa\/index.php\/2012\/08\/19\/estampas-de-derecho-medieval-una-cronica-de-verano\/","title":{"rendered":"Estampas de Derecho medieval: una cr\u00f3nica de verano"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p>De la Piazza Dante, en Perugia, se desprende la Via Bartolo, en honor del gran maestro jur\u00eddico medieval B\u00e1rtolo de Sassoferrato (1313-1357). Los estrechos callejones serpentean la colina en direcci\u00f3n del Palazzo Gallenga-Stuart, donde estudiantes de todo el mundo buscan acceder a la lengua y a la cultura italiana del presente. Al frente del Palazzo, la Puerta Etrusca recuerda los or\u00edgenes milenarios de la ciudad que, hasta el d\u00eda de hoy, conserva un altivo regionalismo que se niega a identificarse de manera total con la Roma hist\u00f3rica o con la Italia del presente. M\u00e1s abajo, por la misma colina, serios estudiantes italianos acuden a la\u00a0<em>Facolt\u00e0 di Giurisprudenza\u00a0<\/em>a estudiar el Derecho del presente en una ciudad medieval que todav\u00eda invoca el Derecho del ayer.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Original de la villa de Sassoferrato en los Apeninos centrales, B\u00e1rtolo estudi\u00f3 derecho en la noble Perugia bajo la orientaci\u00f3n del jurista y poeta er\u00f3tico Cino de Pistoya. B\u00e1rtolo y Petrarca son ambos disc\u00edpulos de Cino, aunque por l\u00edneas diferentes de su quehacer intelectual. B\u00e1rtolo se doctor\u00f3 en 1334 y con ello recibi\u00f3 la&nbsp;<em>legendi docendi et doctorandi Bononiae et ubique de caetero plenam licentiam et liberal facultatem.&nbsp;<\/em>Tan amplias potestades le permitieron ser profesor de Derecho y, como era usual para juristas de prestigio, servir como hombre de Estado en las ciudades italianas en las que se fragmentaba el poder pol\u00edtico y militar en la gran lucha entre el Papado (g\u00fcelfos) y el Imperio (gibelinos). Quiz\u00e1s uno de los m\u00e1s importantes Papas de todas las \u00e9pocas, Paulo III, se asegur\u00f3 de saquear Perugia y de imponer su dominio all\u00ed: de las huellas del Papa Farnesio quedan a\u00fan la Rocca Paulina y el curioso pan sin sal que, contra toda expectativa, parecen genuinamente disfrutar los peruginos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hombre del Medioevo, como el que m\u00e1s, B\u00e1rtolo tiene la fama de haber sido el m\u00e1s grande de los juristas:&nbsp;<em>Nemo bonus iurista nisi bartolista.<\/em>&nbsp;Su gran aporte consisti\u00f3 en haber introducido el lugar de la \u201craz\u00f3n\u201d en el Derecho medieval. Desde Irnerio (1050-1130) y Accursio (1185-1263), los juristas estaban dedicados al redescubrimiento y el estudio exeg\u00e9tico del&nbsp;<em>Corpus Iuris.<\/em>&nbsp;Su m\u00e9todo de an\u00e1lisis se denomin\u00f3 \u201cglosa\u201d porque en \u00e9l predominaba la&nbsp;<em>expositio sententiae et ipsius litterae<\/em>. Se trataba de un trabajo de rescate y comprensi\u00f3n de textos que la generaci\u00f3n de B\u00e1rtolo empez\u00f3 a superar mediante la incorporaci\u00f3n de \u201ccomentarios\u201d en los que el maestro ten\u00eda una relaci\u00f3n m\u00e1s libre y abierta con el texto legal. En vez de fijar todo el poder del Derecho en la&nbsp;<em>auctoritas<\/em>&nbsp;del texto, B\u00e1rtolo los estudiaba de forma m\u00e1s dial\u00e9ctica y compleja (permitiendo la aparici\u00f3n de las observaciones cr\u00edticas y contracr\u00edticas) para as\u00ed determinar la&nbsp;<em>ratio legis.<\/em>&nbsp;La magia de B\u00e1rtolo, en especial, radicaba en su enorme capacidad intelectual para determinar la&nbsp;<em>ratio&nbsp;<\/em>de la ley, permitiendo as\u00ed una lectura m\u00e1s vigente y pertinente para la \u00e9poca de los antiguos textos justinianos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por la Via Bartolo, pero tambi\u00e9n por las v\u00edas Caporali o Bonazzi, pululan los discretos avisos de&nbsp;<em>Studio Legale,<\/em>&nbsp;donde peque\u00f1as asociaciones de abogados prestan servicios en todas las \u00e1reas del Derecho. El tama\u00f1o de la econom\u00eda de la Umbria no da espacio para firmas especializadas o tipo boutique. El abogado sale de una conciliaci\u00f3n comercial a una defensa penal, como ocurre en la mayor\u00eda de ciudades intermedias del mundo. Es f\u00e1cil reconocerlos en la calle: sus trajes oscuros y corbata resultan demasiado notorios para una tarde de verano donde el mercurio alcanza los 38 grados.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos abogados han estudiado Derecho en la misma facultad donde B\u00e1rtolo lo ense\u00f1\u00f3 hace 650 a\u00f1os. Estudian all\u00ed sin mucho entusiasmo o inter\u00e9s por el Derecho, seg\u00fan descubre el viajero atento: hijos del Estado de bienestar, ven en la universidad, no un \u00faltimo pelda\u00f1o en la ardua labor individual de prepararse para la vida, sino parte de los privilegios que les son socialmente debidos; intuyen, adem\u00e1s, que la&nbsp;<em>laurea<\/em>&nbsp;en Derecho no significar\u00e1 tampoco mucho en t\u00e9rminos de ascenso y prestigio social porque ya notan la saturaci\u00f3n del mercado jur\u00eddico y porque la crisis econ\u00f3mica actual no permite presagiar ninguna pronta recuperaci\u00f3n; finalmente, parecen sofocados por sistemas de ense\u00f1anza y pr\u00e1ctica del Derecho tradicionales y jer\u00e1rquicos donde no existe mucha movilidad o espacio de discusi\u00f3n o apertura a la creatividad. Son estudiantes pesimistas, bordeando la depresi\u00f3n individual y colectiva. Parecen aburridos y hastiados. Dicen no admirar a sus profesores; una vez en la pr\u00e1ctica profesional, reproducen el viejo enfrentamiento medieval entre los juristas pr\u00e1cticos y los te\u00f3ricos. Los abogados de los estudios aborrecen la \u201cteor\u00eda\u201d de sus maestros, resentidos quiz\u00e1s por la abierta indiferencia con la que fueron tratados.<\/p>\n\n\n\n<p>La experiencia de estudiar Derecho se reduce a atiborrarse conocimientos y materiales para unos ex\u00e1menes imposibles donde la informaci\u00f3n se pierde en el mismo momento en que los estudiantes libran el obst\u00e1culo. El estudio del Derecho se reduce a obtener una licencia administrativa para luego aprenderlo de verdad en una pr\u00e1ctica profesional incierta y cada vez menos promisoria.<\/p>\n\n\n\n<p>No olvidan, empero, el lugar privilegiado de Europa en el Derecho. Suponen, porque es apenas una suposici\u00f3n, que las facultades en Am\u00e9rica Latina son peores, o que la pobreza es mayor, o que las ciencias jur\u00eddicas est\u00e1n menos desarrolladas, o que los sem\u00e1foros no funcionan, o cualquier cosa similar. Y mientras pienso en estas cosas, veo con enorme felicidad como mi hijo de a\u00f1o y medio, ajeno a todas estas cavilaciones, avanza por la Via Baldo maravillado por los colores de una\u00a0<em>girandolla<\/em>\u00a0que el viento agita en sus manos<\/p>\n\n\n\n<p>Estampas de Derecho medieval: una cr\u00f3nica de verano. \u00c1mbito Jur\u00eddico No. 351, Agosto 6 al 19 de 2012<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De la Piazza Dante, en Perugia, se desprende la Via Bartolo, en honor del gran maestro jur\u00eddico medieval B\u00e1rtolo de Sassoferrato (1313-1357). Los estrechos callejones serpentean la colina en direcci\u00f3n&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":95,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diegolopezmedina.net\/prensa\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/94"}],"collection":[{"href":"https:\/\/diegolopezmedina.net\/prensa\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diegolopezmedina.net\/prensa\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diegolopezmedina.net\/prensa\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diegolopezmedina.net\/prensa\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=94"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diegolopezmedina.net\/prensa\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/94\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":96,"href":"https:\/\/diegolopezmedina.net\/prensa\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/94\/revisions\/96"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diegolopezmedina.net\/prensa\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/95"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diegolopezmedina.net\/prensa\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=94"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diegolopezmedina.net\/prensa\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=94"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diegolopezmedina.net\/prensa\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=94"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}