{"id":151,"date":"2020-01-09T21:46:01","date_gmt":"2020-01-09T21:46:01","guid":{"rendered":"https:\/\/diegolopezmedina.net\/prensa\/?p=151"},"modified":"2020-07-29T00:13:11","modified_gmt":"2020-07-29T00:13:11","slug":"cuando-nadie-escucha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diegolopezmedina.net\/prensa\/index.php\/2020\/01\/09\/cuando-nadie-escucha\/","title":{"rendered":"Cuando nadie escucha\u2026"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p>AMBITO JUR\u00cdDICO edici\u00f3n 529. Fecha de publicaci\u00f3n: 6 de enero de 2020. Para entonces, juzgados, tribunales, cortes, oficinas de abogados y facultades de Derecho estar\u00e1n cerradas. Las primeras cartas y notificaciones del 2020 llegar\u00e1n y alguien las pondr\u00e1 distra\u00eddamente encima del \u201c\u00c1mbito\u201d que pasar\u00e1 desapercibido. La suerte de una publicaci\u00f3n profesional y gremial en \u00e9pocas de vacaciones. Pero est\u00e1 bien. Cuando nadie escucha se siente uno m\u00e1s libre para reflexionar sobre cosas m\u00e1s importantes.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><br>\u2212\u2212\u2212\u2212<ins><\/ins><\/p>\n\n\n\n<p>Desde hace algunos a\u00f1os, mi padre vive su vida con Alzeheimer. No digo \u201csufre\u201d, \u201cpadece\u201d, solo \u201cvive\u201d. Porque sigue viviendo. Una t\u00eda se queja amargamente de que mi pap\u00e1 ya no es lo que era. Que no es \u201c\u00e9l\u201d. Y yo le digo, en iron\u00eda medio budista, medio heracliteana, que obvio, que nadie se ba\u00f1a dos veces en el mismo r\u00edo, que ya no es el que era antes (como ninguno de nosotros), pero que sigue siendo \u201c\u00e9l\u201d. Uno sigue siendo uno en las discontinuidades de su propia biograf\u00eda. Mi pap\u00e1 contin\u00faa su vida muy digno y muy erguido: cuida sus cosas, sus perritos, cuida de s\u00ed mismo, se pone alegre, se pone triste, lee, cuida celosamente a sus nietos, como cualquiera de nosotros. La teor\u00eda de que el Alzeheimer destruye lo que uno era se me antoja peligrosa. Le quita una herramienta fundamental de compromiso y cari\u00f1o a los parientes y genera una melancol\u00eda paralizante y eterna. Disentimos t\u00eda querida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2212\u2212\u2212\u2212<\/p>\n\n\n\n<p>Mi padre tiene, como siempre, muchas cosas que decir. Es hombre de opiniones, de convicciones: quiere que una matera se pinte as\u00ed y que la alacena est\u00e9 organizada as\u00e1. La fortaleza de su car\u00e1cter est\u00e1 ah\u00ed. Pero se le olvidan las palabras. Me siento como si yo tuviera una mitad del plato y \u00e9l la otra, como dicen que los griegos simbolizaban los contratos: un sinalagma\u2026 La \u201cdemencia\u201d de mi padre solo es genuina cuando yo no estoy por ah\u00ed, atiendo sus palabras y completo el sinalagma. Su \u201cdemencia\u201d se da cuando yo dejo caer sus palabras. Su \u201cdemencia\u201d se acent\u00faa por la m\u00eda, cuando estoy \u201cde-mente\u201d, ausente. Yo s\u00e9, como nadie, por qu\u00e9 est\u00e1 tan interesado en el techo pintado con flores de colores y por qu\u00e9 recordamos tanto a quien las pint\u00f3. O por qu\u00e9 las columnas no son estrictamente cuadradas, sino que tienen un dise\u00f1o especial, en contra de la opini\u00f3n del maestro Casas\u2026 \u00bfCasasbuenas? \u00bfCasasviejas? Ninguno de los dos se acuerda. Y cuando una palabra llega a tiempo, la siguiente busca camino con m\u00e1s facilidad y la tercera no se tropieza, aparece n\u00edtida. Conversamos y mucho, porque tenemos una historia en com\u00fan. Medio plato y medio plato.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2212\u2212\u2212\u2212<\/p>\n\n\n\n<p>Nos tomamos un caf\u00e9 en Bogot\u00e1, pero mi padre est\u00e1 maravillado por una ciudad que no reconoce completamente. \u201c\u00bfY hace cu\u00e1nto vives aqu\u00ed? \u00bfY est\u00e1s bien adaptado? \u00bfY no hace fr\u00edo?\u201d Las preguntas, el tono, la curiosidad y la alegr\u00eda de cuando yo viv\u00eda en Boston. Y yo, torpemente: \u201cpap\u00e1, esto es Bogot\u00e1\u201d, quiz\u00e1s por mi propio cansancio de estar en una Bogot\u00e1 que yo mismo desconozco, que rechazo. \u201cCuando estoy en Kyoto, extra\u00f1o a Kyoto\u201d dec\u00eda Bash\u00f3, el maestro medieval del haik\u00fa japon\u00e9s. Pero, en alg\u00fan momento, yo tambi\u00e9n me pongo alegre y no hago m\u00e1s resistencia: acabamos de tomar nuestro Caf\u00e9 en Pan pa\u2019y\u00e1 y salimos a pasear por Harvard Square. \u00bfPor qu\u00e9 no?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2212\u2212\u2212\u2212<\/p>\n\n\n\n<p>El Alzeheimer es una cosa real, y no sirve de mucho tampoco glorificarlo o negarlo. Pero su realidad tambi\u00e9n depende, en parte, de lo que pensamos de \u00e9l. No es f\u00e1cil, pero ayuda mucho ver la continuidad, el seguir viviendo, no enredarse en comparaciones con el pasado. Lo que es, es, pero hay muchas posibilidades de sentido, de di\u00e1logo. Mi padre no solo dura, vive. Pero su vida tiene un espacio de florecimiento cuando soy capaz de superar mi propia \u201cde-mencia\u201d. Este es un telegrama para m\u00ed mismo, en el \u00c1mbito que nadie habr\u00e1 de leer. Un telegrama para los momentos de cansancio y de enfado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2212\u2212\u2212\u2212<\/p>\n\n\n\n<p>Todos, todos, m\u00e1s que \u201ccure\u201d, necesitamos \u201ccare\u201d, como dice una activista gringa. La excesiva medicalizaci\u00f3n del Alzeheimer nos ha quitado herramientas fundamentales para seguir adelante con la vida, con paciencia, alegr\u00eda y optimismo. El verdadero Alzeheimer aparece cuando nadie escucha\u2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AMBITO JUR\u00cdDICO edici\u00f3n 529. Fecha de publicaci\u00f3n: 6 de enero de 2020. Para entonces, juzgados, tribunales, cortes, oficinas de abogados y facultades de Derecho estar\u00e1n cerradas. Las primeras cartas y&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":161,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diegolopezmedina.net\/prensa\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/151"}],"collection":[{"href":"https:\/\/diegolopezmedina.net\/prensa\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diegolopezmedina.net\/prensa\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diegolopezmedina.net\/prensa\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diegolopezmedina.net\/prensa\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=151"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diegolopezmedina.net\/prensa\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/151\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":152,"href":"https:\/\/diegolopezmedina.net\/prensa\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/151\/revisions\/152"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diegolopezmedina.net\/prensa\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/161"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diegolopezmedina.net\/prensa\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=151"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diegolopezmedina.net\/prensa\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=151"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diegolopezmedina.net\/prensa\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=151"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}